El Ching, también llamado el Oráculo del Cambio o el libro de las mutaciones, es probablemente el texto más antiguo que la humanidad haya conservado. Se dice que su propósito, es reflejar los cambios que se operan constantemente en todos los niveles del universo. Para ser un libro de consulta, no solo se limita a pronosticar hechos aislados, abandonados entre ellos, sin ningún tipo de relación; sino que nos brinda herramienta para que afrontemos los retos que se nos avecina en nuestra vida, y también revela las cosas que son y lo que podemos hacer al respecto de dicha situación. 

Este oráculo nos ofrece un profundo consejo para actuar de forma sabia y hacer frente a las situaciones con la mejor cara que tengamos e incluso salir ilesos. El Ching siempre nos da la opción, pues sabe que el libre albedrío existe, por lo tanto le brinda la oportunidad al consultante de realizar una decisión final, ya que cada quien es el responsable de su destino. 

¿Cómo consultar el I Ching? 

Las preguntas originan respuestas, si formulas mal tu pregunta, tu respuesta no será lo que esperas. Este oráculo no se puede tomar a la ligera, es necesario no “molestar” al Ching, por lo tanto se recomienda ser prudente, pensar en la pregunta a consultar, de forma coherente y tratar de pensar correctamente en cada palabra que soltemos de nuestra boca. 

La formulación de la pregunta 

El Oráculo se basa en el principio de las mutaciones; por eso, el Ching debes tener preguntas profundas y poco banales donde la respuesta sea banal. Por ejemplo: si formulas una pregunta simple como: ¿John piensa en mí? No obtendrás una respuesta como un sí o un no. Lo mejor es preguntar que se puede esperar con la presencia de esa persona en tu vida, como por ejemplo: ¿Qué giro dará a mi vida mi encuentro con John?  

Igual sucede con cualquier pregunta que hagamos para los diferentes ámbitos de nuestra vida, pero si se debe ser especifico y evitar la ambigüedad. Es importante saber, que no podemos hacer preguntas cada momento de nuestra vida al oráculo, debemos hacer preguntas que de una forma u otra necesitemos tomar una decisión de envergadura que internamente sabremos que nos cambiara la vida de una forma u otra. Situaciones en donde debemos decidir rápido e igualmente de importantes. 

¿Cómo es el método de consulta? 

Para consultar el Ching se deben conseguir tres monedas iguales. Luego se debe asignar a la cara de cada moneda el valor de 2 y al sello el valor de 3. Si de casualidad no reconoce la cara o el sello de la moneda, puede asignárselo de forma intuitiva. Debe concentrarse en la pregunta que desea que el oráculo responda, anótela en un papel si lo considera necesario y mantenga el respeto al Ching. 

Después toma una respiración profunda para concentrarse y seguido con la pregunta en mente, lanza las monedas de manera que caigan delante de usted. Observe la posición que le darán las 3 monedas y la sumatorio de ellas le darán la suma correspondiente de 6, 7, 8 ó 9. Anote el resultado en el cuadro correspondiente al primer lanzamiento de monedas, es decir, al inferior. 

Para completar la consulta debe repetir este procedimiento 6 veces, anotando el resultado de la suma de las tres monedas de cada lanzamiento en su respectivo cuadro de consulta. Con la cifra en mano, se procede a leer la respuesta a la consulta, en algunas situaciones, el oráculo le ofrecerá una respuesta con un solo hexagrama y en otras ocasiones solo con dos. En el primer caso, será una respuesta drástica y tajante, en el segundo caso, los significados de la pregunta serán líneas móviles donde profundizara el problema planteado y el segundo hexagrama le indicara como progresar en la situación con un consejo anexo.